Hazlo todo tan simple como sea posible, pero no más simple.
En voz baja repito tu nombre , y luego por fin, me decido a escribirlo. Creo que es la mejor manera de empezar. Tú nombre. TÚ. Cada poco, cuando me asalte la duda, miraré las letras que lo componen para darme valor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario